jueves, 21 de agosto de 2008

CHINA vs. JAPÓN

¿¿La milenaria cultura exportada a occidente en forma de rollito de primavera, o bien el hermetismo japonés y la sensualidad misteriosa de las Geishas??

Recientemente con la revista Historia de National Geographic se podían adquirir sendos libros sobre estos dos países en los que se detallaba sus costumbres, tradiciones y personajes más relevantes de su historia.
Tras ojear (que no leer) dichos libros, se me plantean las siguientes cuestiones:
¿Qué ha hecho siempre tan atrayentes las maravillas del lejano oriente a los occidentales? En caso de elección, ¿por qué país optamos?


Como si de un combate de sumo se tratara estas dos culturas pujan por un hueco en nuestros europeizados corazones:

-“En un rincón del cuadrilátero, con 9.596.960 km2, y 1.300 millones de habitantes… el gigante asiático: China”
–“uooooohhh”
-“… y en la otra esquina, el país del sol naciente, origen del sushi y hogar de tifones y cerezos en flor… el archipiélago del Pacífico: Japón”
-“uooooohhh”

(AVISO: Recreación escrita por no-profesionales en archivo cerrado, no intentar en casa)

Actualmente se estila más el estilo y sobriedad japoneses: los mejores cocineros del mundo se rinden ante una miaja de pescado crudo (pero muy bien presentado, eso sí), grandes decoradores se ciñen a las estrictas normas del Feng shui para saber hacia qué punto cardinal enfocar la taza del váter; y hasta yo tengo uno de esos jardines Zeng con tres piedras y un poco de arena que parece ser que relaja (a mí únicamente me estresaban los gritos de mi madre cuando se encontraba los restos de arena desperdigados por el salón. ¡Cualquiera se pone a explicarle que lo hago por el bien de mi chi y que no es sólo arena sino la recopilación de siglos de arte oriental y doctrinas shintoistas!).


Yo personalmente me quedo con la felicidad china, las galletitas de la suerte, el té helado y los juegos olímpicos!!

Cinematográficamente hablando, si hay una película que deba ser reconocida como un alegato en favor de la cultura japonesa, esa es "Memorias de una Geisha": la autobiografía de una de esas mujeres tan hechizantes cuyo trabajo era deleitar, a la vez que distraer, a la élite nipona y a los siempre asiduos visitantes. Ambientada durante la II Guerra Mundial, cuenta las tribulaciones de una muchacha de ojos claros que llegó a ser la estrella de los burdeles, y que osó amar a un hombre inalcanzable.

Pues con esto me despido. Como dicen por esas lindes… zai jian

sábado, 9 de agosto de 2008

Woody Allen: entre el odio y la admiración

Este director mundialmente aclamado y reconocido, me conquistó (debo reconocerlo) con "Match Point". No sé si fue él o los abrumadores encantos de Jonathan Rhys Meyers, pero esa película me encantó. Desde entonces he visto sus últimas creaciones "Scoop" y "El sueño de Cassandra" que me defraudaron bastante.
Otras películas suyas que he visto han sido "Poderosa Afrodita", "Un final made in Hollywood" y "Ladrones de medio pelo". Ninguna de ellas me gustó.
¿Cuál es entonces el secreto de "Match Point"? ¿qué la hace tan especial y diferente a todas las demás? Yo os lo diré: ¡que NO sale Woody Allen! Ese personaje enfermizo y neurótico de siempre no tiene cabida en ese gran drama sobre la fugacidad de la vida, el amor y el destino (temas, por otra parte, muy recurrentes en la filmografía del director neoyorquino).
Para que mi hipótesis se convierta en regla universal debe darse la excepción, y ésta es "El sueño de Cassandra". Esperaba mucho más, no sólo de la no-aparición del director, sino también de sus dos protagonistas Ewan McGregor y Colin Farrell; pero en esta ocasión el coctel de actores guapos y drama negro no consiguió los mismos efectos que en "Match Point", y en mi opinión resultó una película muy aburrida, tan solo amenizada por el físico de sus protagonistas.
Actualmente estoy a la espera del estreno de "Vicky Cristina Barcelona" que espero sirva para remontar las últimas producciones del director y encumbrar más si cabe a nuestros actores (Pe y Bardem) en el celuloide hollywodiense.
Pero esto será el 19 Septiembre. Ciao.

viernes, 8 de agosto de 2008

Fantasmas

Existen hoy en día muchos tipos de fantasmas: Tenemos sábanas fantasmas (como la de Cloe) para que los bebés duerman en sus camitas sin moverse un pelo; goles fantasmas, como el que le marcó el Barça al Chivas la madrugada del lunes (y que no subió al marcador); y luego están los fantasmas de las pelis de terror. Yo no soy muy aficionada al género pero recientemente he visto un film... cuando menos sangriento: "Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet".
Sólo la alquilé por el morbo de ver a Johnny Deep cantando ¡y el caso es que el chico no lo hace mal!; pese a no soportar el miedo ni la sangre, y no gustarme los muscicales (sólo "Moulin Rouge"... y puede que vea "¡Mamma mía!", pero porque sale Colin Firth!!), tenía que verla. A pesar de las malas, aunque también poco fiables, críticas que había oído a mí me pareció entretenida. Algunos seguidores de Tim Burton se vieron decepcionados (¿acaso querían ver más sangre?) pero para mi escasa experiencia en este tipo de cine, me pareció más que suficiente. A aquellos que critican su banda sonora les diré que yo la juzgué aceptable (no me mojaré en este tema porque no tengo oído musical, ni experiencia en musicales) pero sí es verdad que tener que leer tanto se hace cansino.
Llegados a este punto aún no os he contado el argumento: Un barbero vive en Londres (¡esa gran ciudad!) con su mujer y su hija, pero su apacible existencia se verá enturbiada por la ambición de un hombre poderoso que se enamora de su mujer. El pobre barbero acaba encarcelado y abandonado a su suerte, la mujer se envenena y la pequeña queda a cargo del hombre que desencadenó su desgracia. Tras muchos años de odisea marítima el barbero regresa a Londres con algún que otro desarreglo psicológico pero con muchas ganas de venganza: Se dedica a "afeitar" (muy apuradamente, eso sí) a todo el que llega hasta su comercio y los convierte en carne para los pasteles de su socia. Asqueroso, lo sé. Todo ello con el objetivo de que el hombre al que busca caiga en sus manos y de paso darle su merecido a la decadente sociedad londinense.
El final no os lo contaré pero la última escena ha sido laureada por mi amiga gótica (besitos Marta!!).
En términos generales la peli no vale demasiado, te ríes en algún momento pero yo sinceramente estaba demasiado ocupada en taparme los ojos para disfrutar de estos escasos lapsus de gracia: si al ya de por sí loco Johnny Deep le pones en la mano unas preciosas navajas de barbero... ¡se masca la tragedia!
Sí queréis verla tampoco os matará, pero os quitará el hambre y las ganas de afeitaros!!

sábado, 2 de agosto de 2008

ORGULLO Y PREJUICIO

Hablando de descubrimientos como el de Terry Pratchett, recientemente he encontrado en Youtube una serie de la BBC sobre Orgullo y Prejuicio (esa gran película). Por esta razón y mientras veía dicha serie, encontré este fragmento de la película que subí en el post anterior: el momento de mayor climax. Ya sabéis que adoro esa película (protagonizada por Keira Knightley de Piratas del Caribe) y más en concreto esa escena y no pude resistirme a compartirla con vosotros.

Yo vi "Orgullo y Prejuicio" en el cine con unas amigas mientras celebraba mi cumpleaños, y ni siquiera sabía de qué iba!! En realidad no recuerdo por qué mi amiga Aroa (que también cumplía los años) y yo decidimos verla, pero fue la decisión mejor tomada de la historia. Llegamos tarde a la sala (nos perdimos el principio) porque nos entretuvimos abriendo nuestros regalos, pero nos lo pasamos genial. Posteriormente me hice con el DVD, que habré visto unas 6 veces y este año en Literatura Universal hemos leído la novela (que espero poder releer algún día).


Por otra parte, este año escribí una redacción en inglés sobre mi libro favorito, y mi profesora muy amablemente me recomendó que viera la serie de la BBC y hasta ahora no me había animado a seguir su consejo.

Se trata de una miniserie británica compuesta de 6 episodios y hecha en 1996.

A favor:


-Está protagonizada por Colin Firth ("El diario de Bridget Jones", "Love Actually" o "La última legión"), el galán inglés por excelencia (con permiso de Hugh Grant, por supuesto!!).

-David Bamber como el Sr. Collins. Me encantó el papel de este actor en Roma (la teleserie que emitió Cuatro) como Cicerón.

-Es fiel a la novela. Los diálogos y la acción siguen fielmente el relato de Jane Austen, lo que también contribuye a que sea menos dinámica y pasional que la película, aunque mucho más realista por supuesto.



En contra:

-Le falta esa... chispa que le da Joe Wright, la importancia que otorga a cada gesto, a cada mirada, y la fuerza que le da la banda sonora de Dario Marianelli.

-La protagonista es más guapa que su hermana mayor y es demasiado... pechugona!! (tenía que decirlo).
-Sólo la he encontrado en Youtube, y cada capítulo esta partido en 12 fragmentos, por lo que se hace un pelín engorroso.

En conclusión, yo creo que merece la pena verla, eso sí como complemento a la película (que es IMPRESCINDIBLE) y para vagos que no deseen leer el libro conservando toda la esencia de su creadora: la gran Jane Austen.

La declaración de Darcy en Orgullo y Prejuicio

viernes, 1 de agosto de 2008

MI GRAN DESCUBRIMIENTO

El otro día en la Biblioteca, mientras me afanaba en mi búsqueda de alguna comedia ligerita de Shakespeare con la que pasar las tediosas tardes de verano, llegó a mis manos Pratchett, Terry Pratchett. Este supuestamente famoso escritor inglés (segundo en ventas tras J.K. Rowlling), está siendo sin lugar a dudas mi gran descubrimiento del verano. Tiene una serie de novelas en las que inventa un mundo paralelo y totalmente irreverente, compuesto por trols, hombres (o mujeres) lobo, golems, y un largo etcétera de extrañas criaturas. El caso es que tiene un modo muy especial de tratar la fantasía para “encubrir” una mordaz crítica social y con un humor… ¡¡desternillante!! Pocas veces me ha pasado (yo creo que solamente con este autor) que me he encontrado yo sola, sin nadie a mi alrededor, ¡¡riéndome como una loca!!

Paréntesis: No sé si sabréis lo difícil que es reírse una sola. Parece que queda mal soltar una carcajada cuando nadie puede oírte; es justo lo contrario que ocurre cuando lloras: es algo imposible de hacer en público (a no ser que tu único objetivo sea dar pena, en cuyo caso es muy conveniente que esté alguien delante para dar crédito a tu dolor).

Literatura dentro de la literatura: ¿Metaliteratura?
Perdonadme por este lapsus de erudición, pero según reflexionaba sobre “llorar o no llorar” (puedo permitirme esta licencia porque no encontré los libros de Shakespeare que buscaba), me he acordado de este pequeño poemita latino, que entraba este año en Selectividad y me parece muy ilustrativo, que viene muy al caso… y que me apetecía rendir un último tributo al latín que tan malos ratos (igual exagero) me ha hecho pasar este año… Dedicado a nuestra profesora de latín, nuestra tutora, y nuestra madre sustitutiva en las largas jornadas escolares de 2º de Bachillerato: un saludo cariñoso a toda la clase.

MARCIAL Epigrammata
Amissum non flet cum sola est Gellia patrem,
Si quis adest iussae prosiliunt lacrimae.
Non luget quisquis laudari, Gellia, quaerit,
Ille dolet vere qui sine teste dolet.

Gelia no llora a su padre muerto cuando está sola,
Si alguien está presente brotan unas lágrimas fingidas.
No está de luto, Gelia, el que busca ser alabado,
Tiene dolor de verdad el que sufre sin testigos.



Retomando el hilo: Este escritor, aunque parezca la simbiosis perfecta entre Alatriste y el profesor Dumbledore, me ha hecho ver la verdad que se esconde en la ficción. En mi opinión escribe como si intentara eludir la censura dotando a sus personajes y a las situaciones que estos viven de total irreverencia para tratar temas que de otro modo quizás no podrían ser tratados. Un ejemplo de ello es la novela que, como ya he dicho, encontré durante la búsqueda infructuosa de “Mucho ruido y pocas nueces” o “El sueño de una noche de verano”. Se titula “¡Voto a bríos!” y trata sobre dos países en guerra a causa de un territorio recientemente descubierto, y de cómo esas dos culturas tan diferentes chocan sin razón alguna. Es en primer lugar una novela de ficción, pero con una fuerte crítica al racismo y la xenofobia… entre otras muchas cosas.

Espero haber picado vuestra curiosidad y desde aquí animaros a leer esta o cualquier otra novela de Mundovisco, ese hilarante mundo paralelo donde se ubican las novelas de este autor.

Saludos literarios.