lunes, 7 de noviembre de 2011

Más vieja... pero no más sabia

Me he pasado por aquí, casi accidentalmente, y me he dado cuenta de que llevo más de un año sin postear nada nuevo... UN AÑO!! No es que no haya pasado nada interesante, divertido o potencialmente traumático en este tiempo, el hecho es que el mundo avanza tan deprisa que se hace complicado detenerse para escribir lo que nos sucede: proliferan los microblogs y todo el mundo tiene twitter pero nada que contar. Se ha vuelto imprescindible hacer partícipes a nuestros amigos y conocidos de cada nimia alteración en nuestra rutina: comentarios del estilo "Tomando un café con @fulanita" o "Viendo una peli con @citanito" se han vuelto de lo más común y yo misma soy la primera en caer en estas redes sociales.

Así mismo, con la edad los temas de los que uno habla se vuelven más trascendentales y el tono menos impetuoso, lo que se materializa en posts más aburridos. Sé que estoy tirando piedras sobre mi propio tejado, pero la triste realidad es que ya hay pocas cosas que me hagan sentir mariposas en el estómago, y ese deseo irrefrenable de compartir mi ansiedad con el mundo ha quedado mitigado por una suerte de "autocontrol" inducido.

Llega un momento en que, en cierto modo,
descubres que tu vida no es lo suficientemente relevante como para ser contada... y mucho menos para ser leída. Estoy en una fase en la que siento que nada es seguro: tengo miedo a la muerte y miedo a la vida, miedo a la ignorancia y al conocimiento... hay veces en que todo me da miedo. He comenzado a sentir a través de las canciones y a vivir a través de las películas. Mi vida es una pantomima en la que trato de permanecer pegada a la realidad pero mi mente disfruta evadiéndose del mundo... quizás porque no vale la pena pensar en él. Así que trato de ahogar estos sentimientos en divertimentos intrascendentes: el fútbol y las series de TV ayudan bastante, porque cada vez me gusta más la ficción y menos las noticias.

Debo pedir disculpas por lo trascendental del párrafo anterior... pero supongo que al acercarse la Navidad a todos nos da por reflexionar (¿no es la época con más suicidios del año?) y es inevitable mirar atrás... aunque solo sea para darte cuenta de lo fáciles que eran las cosas hace unos años, recordar el dulce sabor de la inocencia y recuperar un poco de aquella esperanza que ya no nos queda.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A ver............... estos párrafos emos no tienen ningún sentido¡¡ Nuestras vidas sin ti si que no serían tan interesantes como para ser contadas.. We need you all the time.. asi qe deja de evadirte de la realidad con la tv y el futbol y sal con tus amigos a tomar un café y a comentar lo divertida que puede resultar ser la vida y lo que nos queda por vivir con optimismo. Nenita... quiero ver otra publicación que me levante el ánimo y no que me ayude a tirarme por el balcón..... :)