lunes, 24 de agosto de 2009

Bellezas de cine

El otro día, estábamos mi prima y yo disfrutando de la modorra y hastío estival propios de una tarde de domingo, cuando llegó hasta nuestras manos una revista del corazón de esas que regalan con el periódico dominical. Mientras mi prima pasaba las páginas sin entusiasmo, yo trataba de combatir las innumerables moscas mirándolas con desdén. Ya medio adormilada estaba yo, cuando llegó hasta mí la voz de mi prima diciendo: "Mira esta foto, podrían habérnosla sacado a nosotras y estaríamos igual de monas, ¿verdad?". La susodicha imagen, reflejaba a una actriz con su pareja-amigo-partener y/o/u novio, tomando un baño en la piscina y enseñando a nadar a sus churumbeles. Hasta aquí todo normal, una de esas fotos que no le interesan a nadie, pero que los periodistas se empeñan en editar. El quid de la misma se encontraba en la mujer en cuestión: era una actriz, de esas que nos deslumbran en los anuncios de cremas y tintes para el pelo... pero que en esta ocasión no parecía en su mejor momento en lo que a cosmética se refiere!! Como cualquier hijo de vecino, llevaba el pelo mal recogido, y estaba en una postura poco favorecedora que nos descubría su celulitis. De ahí el acertado comentario de mi prima: por una vez, esta diva del cine era pillada como una mujer normal y corriente, desvaratando así el falso mito de la "belleza natural", ya que aparecía tan horrible como lo estábamos en ese momento nosotras mismas!!!
Entonces... ¿no existe la belleza natural?, ¿cómo puede la dulzura de una modelo tornarse en esperpento al lavarse la cara?, ¿cualquier adefesio puede convertirse en cisne con la correcta iluminación?


Para empezar quisiera hacer una apreciación que os ahorrará horas de infructuosa auto-compasión, y mucho dinero en psicólogos...: TODO lo que veis en prensa, cine, televisión e Internet es FALSO, absolutamente todo es una mentira... una ilusión, si queréis verlo así. El problema llega a la hora de discernir qué es verdad y qué no lo es, tarea que se nos presenta muy fácil... pero que quizás no lo es tanto!!
Para muestra un botón: Si veis la película de Superman (por poner un clásico!), cualquiera sabe que el hombre no puede volar. Hasta aquí, todo claro. Sin embargo todas nos creemos que el modosito de gafas de la oficina puede tener una doble vida... cuando esto tampoco es realidad!! ¿Veis como a veces no resulta tan fácil?
La tarea se complica si nos pasamos a un género como la comedia romántica, dirigida a un público de por sí confuso, y dispuesto a aferrarse a cualquier atisbo de felicidad, por simplista y edulcorada que nos pueda parecer si lo analizamos con la cabeza fría!!


Entonces, estamos todos de acuerdo en que el tema, la historia... el guión de una película no es más que fantasía. Admitir esto es un primer paso. Vamos muy bien.
Ahora le toca el turno al envoltorio: cómo se cuenta esa historia. Los escenarios, los actores, incluso la luz, es un efecto creado en un estudio y trabajado a conciencia. El cine nos ofrece habitualmente (siempre hay excepciones) el lado amable de la realidad, ocultándonos otros aspectos menos agradables. Por poneros un ejemplo exagerado: es como si después de ver Aladín (en dibujos animados, por supuesto!!), decidiéramos plantarnos en las arenas del desierto esperando encontrarnos magníficos palacios con torres bulbosas. Se que este caso era fácil porque la animación es claramente ficiticia... pero es lo mismo para todos los casos!!

Llegamos por último al tema en cuestión: las actrices de Hollywood. En pantalla lucen su tipito, y se nos presentan radiantes, gracias a la correcta iluminación y el trabajo de maquilladores y estilistas. Si, siguiendo con nuestro argumento, aceptamos que su belleza en pantalla es tan falsa como lo son sus lágrimas, todo parece ir bien, y no tenemos por qué acomplejarnos por no alcanzar ese ideal ya que no es más verdadero que el cartón piedra de los decorados. Todo se quedaría ahí si no fuera por la existencia de otros medios de comunicación, que trasladan esa imagen idílica de la pantalla al papel. La mujer de a pié, confundida, al ver que el rostro inmaculado de la pantalla no lo es menos en la "realidad" de una revista, empieza a pensar que tal vez sí que exista esa mujer perfecta y llegan entonces los agobios, las dietas y la cirugía estética. Craso error!! las revistas no son una fuente fiable de información, ni las actrices deben ser el espejo donde mirarnos. Desde que Photoshop llegó a este mundo, el sub-periodismo del corazón, y el marujeo en general, han perdido el resquicio de credibilidad que podían tener, ya que resulta muy fácil falsear una imagen, cambiar el color de los ojos, quitar arrugas e imperfecciones o reducir volumen.

Por ello desde aquí os invito a romper con los modelos de belleza impuestos por esta sociedad tan narcisista, y a dejar de miraros en el espejo de una realidad distorsionada. No sois más guapas por ser más delgadas, o por tener las pestañas kilométricas... sois guapas porque os sentís queridas, porque sois fuertes y autosuficientes, y no os hacen falta unos tacones de 15 centímetros para sentiros superiores. Así que, lavaos la cara, enfundaos vuestras zapatillas más cómodas, y salir a comeros el mundo, sin miedo a los prejuicios!!!

Me despido así de reivindicativa, con legañas en los ojos... y leyendo El diario de Bridget Jones!! =)

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