martes, 26 de junio de 2007

Fútbol: la selección española

¿Por qué?, oh Dios mío, ¿por qué a tenido que acabarse la temporada? ¿qué será de nosotros este verano sin mundial? ¿que otro gran acontecimiento podría convertir si no nuestras insulsas esperanzas en polvo si no es la selección española?. Sí amigos debemos reconocer que por mucho que suframos, aunque a veces deseemos haber nacido an Brasilia, Buenos Aires o Roma (como fue el caso el pasado año), debemos reconocer que NO PODEMOS VIVIR SIN FUTBOL!!! Aunque a veces (lo reconozco) pido que le de un infarto a Aragonés (lo hago sin maldad, lo juro) no puedo vivir sin él, sin esa selección alicaida, sin opciones en la Eurocopa y (por qué no decirlo) sin Raúl. Soy una culé confesa (cosa que iré demostrando más adelante) pero he de reconocer que este "genio del fútbol" que es Raúl, resulta indispensable hoy en día en esta nuestra desesperada y maltrecha selección. No precisamente por sus cualidades técnicas o por su ya puesto en duda olfato goleador, si no por lo que significa para la moral de la selección y del aficionado. Es ya un emblema, un símbolo como la paella o la siesta, ¿acaso no se le echa en falta al sonar el himno (tema aparte que ya tocaré en otro momento) con la mirada al cielo luciendo la camiseta con la bandera...? Hombre, por Dios!! Es sin lugar a dudas (y dejando al margen al gran Carles Puyo, tambien conocido como "tiburón") el "Gran Capitan", aquel que representa a todo el equipo, así como al conglomerado de aficionados. No soy demasiado patriótica, ni "raulista" en absoluto, pero en nombre del aficionado que se identifica (y sufre) con la selección, hago un llamamiento para devolver el brazalete de la selección a su auténtico y legitimo dueño.

1 comentario:

erfavorito dijo...

de la sexta solo veo padre de familia, milikito me cae mal.